Probando Windows 10

19 01 2015

Windows Insider

Gracias a la política de pruebas de software de Microsoft, llego a nuestras manos la versión de prueba de Windows 10. Frente al típico escepticismo que nos genera un producto de Software nuevo, instalamos y probamos el funcionamiento primero en una máquina virtual dentro de nuestra PC para evitar comprometer mucho nuestro hardware. Es lo que en sistemas llamamos una Best Practice. Más adelante lo instalamos en una vieja HP dv1000 con un viejo procesador Centrino de 1.6 Ghz, 2 Gb de memoria RAM y un Disco de 250 Gb de 5400 RPM. Sorprendentemente el sistema se comportó con una velocidad y estabilidad similar al Linux Mint con el cual teníamos equipado dicho hardware, justamente por sus limitaciones de hardware.

A primera vista no hay muchos cambios desde lo técnico: es bastante robusto, estable y liviano. Si tuviéramos que hacer un resumen: pareciera ser un poco mejor que su predecesor, con cambios visuales interesantes y un poco limitantes si pensamos en Tablets y Smartphones con el mismo sistema. El famoso Windows Metro, esa divertida (o confusa) pantalla llena de cuadrados que nos hace recordar al Memotest, del cual muchos usuarios de los viejos Windows han expresado su crítica, ha desaparecido. En parte para satisfacer el deseo de algunos usuarios de volver al viejo Menú. Asimismo, para satisfacer el área móvil que pretende conquistar el creador del Sistema Operativo, puso a disposición un Windows Metro chico e integrado al menú principal. Este diseño lo hace de fácil acceso en Computadoras de Escritorio. Aunque siendo sinceros, utilizando el sistema en una Tablet de menos de 10 pulgadas va a resultar en muchos usuarios insultando al creador de tan extraña combinación. Dentro del gran cambio que suscita cambiar el menú, encontramos que el manejo de ventanas minimizadas de las aplicaciones Windows Metro se vuelve mucho más amigable, permitiendo interacción entre las ventanas, cosa que antes era más complicado debido a que las aplicaciones eran forzadas a usarse en ventana completa.

No queremos entrar en tecnicismos ya que estaríamos incumpliendo la promesa de hacer este site para usuarios NO informáticos, pero lo que sí ha quedado claro es la estrategia que plantea Microsoft con el nuevo sistema, que sigue con la línea de su predecesor. La interacción entre teléfonos Windows 8.1 y Xbox sigue siendo asombrosa y sigue mostrando que en lo que respecta a interacción de equipos, Microsoft se encuentra un paso delante de Apple y Google. Esperamos ansiosos la respuesta de estos últimos para que esta divertida competencia no haga más que nutrirnos con los más asombros cambios tecnológicos con el fin de mejorar nuestra calidad de vida.